Brand journalism y el periodista de hoy

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El brand journalism o periodismo de marca

De ahora en adelante nos referiremos a él como brand journalism, el brand journalism es la actividad comunicativa que hacen las empresas por recabar información y generar contenido -de alta calidad- que interese a su público. Es una forma de comunicar que juega en la frontera entre la publicidad y el periodismo puro y duro. El resultado final es un material personalizado, que genera valor añadido pero de una manera menos intrusiva que la publicidad tradicional.

¿Pero por qué interesa esto a un periodista?

Porque el periodista, en esencia, es un contador de historias. Su arma es el lenguaje -sea este escrito o audiovisual-. El periodista no solo sabe contar hechos, es capaz de manejar la narrativa, lo que se conoce con el anglicismo de storytelling, de manera muy natural.

Esto no es brand journalism

No se trata de engañar al consumidor. Por el contrario, al contar con un individuos formados, hiperconectado y muy críticos, se procura crear experiencias y conocimiento que le aporten. No, brand journalism no pretende ser como el caso de Popeye. El marinero fuerte que come espinaca fue un invento del viñetista Elzie Crisler Segar por encargo de la Cámara de Productores de Espinacas de Estados Unidos en 1929, para incentivar su consumo.

Ejemplos de brand journalism

Un ejemplo claro de lo que constituye el brand journalism es Coca-Cola Journey. Este sitio genera contenido de alta calidad, no solo para promocionar su imagen, sino para ser un medio en sí, el cual genera noticias sobre su marca, sin esperar que un medio tradicional lo haga.

The Coca-Cola Journey

Uno de los primeros en dar el salto fue Adobe, con su web CMO, dedicada al mundo del marketing digital. En ella se pueden encontrar entrevistas y artículos de alta calidad periodística. Así como videos e información para inspirar y motivar a todo aquel que lo busque.

CMO by Adobe

El brand journalism usa la historia para dar a conocer la marca y no al contrario. Un ejemplo fue el salto de Felix Baumgartnerd. Este aventurero del siglo XXI se convirtió en el primer ser humano en romper la barrera del sonido, además de superar varios récords. El salto fue patrocinado por RedBull. Tanto la puesta en marcha del proyecto, como su cobertura minuto a minuto, así como su seguimiento posterior, fueron realizado por un equipo de comunicación que tiene en cuenta los valores de la marca.

El brand journalism se junta con la tendencia del marketing que ya no quiere vender un producto, por el contrario, procura vender una experiencia. Un ejemplo es la publicidad conjunta que hace Audi, con su modelo R8 Sport Coupe y AirBnB. El usuario puede dormir en una casa en el medio del Valle de la Muerte en el desierto de Nevada, ser atendido por un chef personal y además conducir este súper deportivo. Dejemos de soñar en hacerlo y pensemos que alguien deberá contar esta aventura, es aquí donde entra el brand journalism.

La discusión ética sobre el brand journalism

La discusión deontológica surge en este momento. ¿Es esto periodismo? ¿Se vendió el periodista al marketing? Creo que no, el brand journalism es una salida para los tiempos de crisis del periodismo actual. No se trata de engañar al lector, no los subestimemos, estamos ante un consumidor educado, al que no se le vende gato por liebre. Tampoco engañarnos, se trata de contar una historia de la manera más novedosa y honesta posible, nadie está te poniendo una pistola en la nuca para hacerlo.

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